ASESORÍA

El asesoramiento legal y tributario es uno de los servicios profesionales más necesarios para cualquier entidad.

El derecho de empresa: mercantil, laboral, fiscal, concursal y otros relacionados, como el administrativo, de propiedad industrial e intelectual, medioambiental, etc. son imprescindibles en el desarrollo de toda actividad económica.

La complejidad de todas estas ramas del derecho, hace que los abogados que las ejercen, deban ser auténticos especialistas, lo cual requiere de una formación y capacitación permanente.

CONSULTORÍA

En las últimas décadas se ha ido perfilando un servicio profesional, genéricamente denominado consultoría, que constituye un cajón de sastre donde se ubican numerosas actividades: consultoría estratégica, de sistemas de información, ingeniería de gestión, recursos humanos, consultoría de mejora de procesos de calidad y medio ambiente, etc.

Cada una de estas disciplinas requiere de una especialización, desarrollada por profesionales de diversos orígenes: ingenieros, economistas, informáticos, biólogos, psicólogos, etc.

Durante un largo periodo se criticó que los consultores realmente no aportaban valor añadido, consistiendo su trabajo en la entrega de manuales y documentos, más o menos teóricos, que no acababan de ser implantados en la organización.

El empresario requiere servicios de consultoría que realmente aporten mejoras tangibles a su organización, por ello, en los últimos años, los consultores han modificado su enfoque, implantando realmente las recomendaciones y mejoras sugeridas.

FINANZAS CORPORATIVAS

La asistencia como asesores financieros en procesos de fusiones y adquisiciones se ha revelado en los últimos años como una especialización profesional de gran valor añadido.

Para ello se requieren profundos conocimientos de valoración de empresas y negocios, de economía de la empresa, de derecho mercantil y tributario, etc.

Por otra parte, en un entorno de crisis económica como la que atravesamos, estos profesionales son también de gran ayuda en procesos de reestructuración financiera, negociación con proveedores y entidades crediticias, ajustes y reorganización de plantillas, adelgazamiento de estructuras, etc.