Corrupción y desarrollo, ¿a que esperamos?

CORRUPCION Y DESARROLLO

La economía se basa en la confianza. Si el nivel de confianza de los agentes económicos en las instituciones, en las empresas y en el mercado en general cae, ello tiene un efecto directo en el crecimiento y la competitividad de un país.

La corrupción, la falta de ética y las malas prácticas dañan extraordinariamente a la confianza. Tal y como afirma el Banco Mundial, los sobornos, que suponen el 3 % del PIB mundial son » el principal obstáculo para el desarrollo económico y social de un país”.

España vive uno de los momentos más dramáticos en cuanto a escándalos de corrupción que están afectando a numerosas organizaciones e instituciones: partidos políticos, sindicatos, jueces, empresas, ongs, asociaciones empresariales y profesionales, policía, e incluso a la Corona.

En 2005, España figuraba en el puesto número 21 del mundo en el ranking de ausencia de corrupción ( CPI Corruption Perception Index ) y ha pasado al lugar 31. Sin ninguna duda que, además de otros factores,  esta situación está relacionada con la caída de nuestra competitividad; con un descenso del PIB más acusado que el de nuestros socios europeos; y con una prima de riesgo absolutamente disparada.

En el otro extremo, como suele suceder cada vez que se establece cualquier ranking en índices de progreso, se sitúan los países nórdicos. ¿Por qué estos países del norte de Europa ocupan las primeras posiciones  en ética empresarial, competitividad, productividad, sanidad, seguridad, igualdad, solidaridad con el tercer mundo, etc.?

Creo que existe una razón evidente: porque también son los primeros en educación. La inmensa mayoría de los ciudadanos de estos países no aceptan el fraude tributario, ni el cobro ilegal de la contribución al desempleo o la jubilación, ni la financiación ilegal de instituciones. No conciben la trampa en perjuicio de otros, y por eso tienen confianza en su estructura social y en ellos mismos, y por eso sus políticos y gobernantes, en general, no son corruptos. En definitiva, nos llevan cien años de adelanto en civilización.

La tasa de abandono escolar en España sólo está superada en Europa por Turquía y por Malta; estamos en el vagón de cola de resultados de Pisa; no tenemos ninguna universidad entre las 200 primeras del ranking de Shanghái. Este es nuestro gran problema y es aquí donde nos jugamos el futuro.

¿A que esperamos?